La colocación de dos paraderos del tuzobus, el cambio de adoquín a cemento, la destrucción del reloj solar y el daño a casi una decena de árboles históricos del jardín de los Niños Héroes, en el primer cuadro de Pachuca, violan la Ley sobre Protección y Conservación del Centro Histórico y del Patrimonio Cultural de la ciudad de Pachuca de soto, y son delitos avalados e impulsados por las secretarías de obras públicas estatal y municipal.
La ley municipal del centro histórico de Pachuca establece como delito la construcción de infraestructura que afecté la visibilidad y acceso al patrimonio histórico, además del daño a la vegetación que lo acompaña, pese a ello, la Secretaría de Obras Públicas municipal permitió a la dependencia del mismo orden estatal, una serie de atropellos en el primer cuadro de la ciudad, así loevidenció la comunidad académica del Colegio Real de Hidalgo.
Por ello el académico Rubén Darío pidió que la Procuraduría de Justicia del Estado realice una inspección ministerial y determine los daños causados. “Que se finque responsabilidad penal en contra de las constructoras que están realizando estos trabajos de manera inadecuada, y a los inspectores que con su omisión han permitido estos daños”.
Según la arquitecta encargada del Centro Histórico de Pachuca, GabrielaCravioto, el jardín de los Niños Héroes necesitaba una intervención, la cual fue avalada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
“No se podía ni caminar por el deterioro en que se encontraba el adoquín, el reloj no funcionaba porque se encontraba entre dos árboles dándole sombra y propusimos su reubicación respetando sus principales piezas, al centro de la plaza”.
Sin embargo, el reloj solar que tenía más de 30 años, fue destruido, no reubicado.De acuerdo con el dictamen 1447/14 emitido por el INAH, el reloj solar a base de concreto con incrustaciones metálicas, presenta estructura deteriorada, por lo que se contempla como parte de los trabajos de intervención, remover esta pieza.
Rubén Darío argumentó que el INAH no tiene autoridad sobre dicho reloj pues no forma parte del catálogo de esta instancia. “Ese piso de adoquín es algo de nuestro propio territorio, del propio estado, esa piedra fue extraída de Huichápan, cuántos años llevaba y no estaba desgastado, era de las mejores piedras que teníamos en la ciudad, lamentable, como en su tiempo fue la pérdida del mármol de carrara en la plancha del Reloj”.
El adoquín estaba tan en perfecto estado que indebidamente (porque los reglamentos lo prohíben), la Presidencia Municipal autoriza los domingos la instalación de un tianguis de artesanías sobre esta área; “artesanías que tendrían un mejor efecto si las pusieran alrededor, como un muchas plazas del país”.
Además del daño al patrimonio histórico, las obras del tuzobus deterioraron las raíces de los seis ahuehuetes que se sembraron en honor a los Niños Héroes en la década de los cincuentas. “Son muy duros en la construcción de particulares, pero la presidencia está llenando de cemento toda la ciudad”.
Existe también un eucalipto de más de 150 años que ya existía desde antes de construirse el Jardín de los Niños Héroes, que es un gran pulmón para la ciudad y al cual, con maquinaria pesada y machete, se le arrancaron sus raíces en una profundidad de tres metros cúbicos. “Quitarle el soporte al árbol puede hacer que con un aire que sopla en Pachuca de hasta 80 kilómetros por hora, se pueda caer. Desprendieron raíces sin ningún apoyo técnico ni científico para que entre concreto. Ese es un deterioro, es un ataque y no está supervisado”.
José Martín Aguilar Martínez encargado de la obra al interior del Jardín del Arte por parte de la empresa Grupo Constructor Zacualtipán, dijo desconocer si existe autorización por parte del INAH o del INBA para su ejecución, y da por supuesto que las dependencias para las que trabaja su empresa, ya cuentan con permiso. Él sólo obedece lo que dicen y si es que le pagan, puede derribar el eucalipto centenario, sin criterio alguno. 





